“Entre lo fijo y lo mudable”, de Adonis

Vaso Roto publica esta colección de ensayos de Adonis donde el poeta nacido en Al Qassabin (Siria) ofrece una interesante reflexión sobre la relación entre el islam y la literatura en lengua árabe.

La tesis del principal ensayo de este libro y que da título al mismo, Entre lo fijo y lo mudable (Vaso Roto, 2022), podría resumirse así: el islam ha influido en la literatura árabe proponiendo una literatura tradicionalista, sometida y sojuzgada por la literatura presilámica, que es considerada como ejemplo insuperable por cuestiones religiosas, lo que ha cercenado las diferentes aventurar literarias basadas en la innovación que han surgido en esta lengua.

Sostiene Adonis que una sociedad como la árabe islámica, basada en la idea de Revelación es, necesariamente, una sociedad tradicionalista, ya que toda mutación significará para esta sociedad la llegada de una imperfección que amenaza con alejar a esa sociedad de la época más cercana a la palabra revelada, a la época del Profeta.

“El cambio”, añade, “solo es válido con la condición de que no viole el origen, es decir, que sea compatible con el pasado y esté guiado por el espíritu del origen”.

A nivel literario esto implica que se aprueba y se fomenta la repetición de modelos pasados, tradicionales, pero nunca la invención. De hecho, en una sociedad tradicionalista la invención, sostiene Adonis, sería considerada una amenaza, una heterodoxia de la que hay que apartarse.

En unas sociedades donde lo importante no es la salvación del individuo, sino la de la comunidad, el escritor innovador, el poeta, supone una amenaza para la salvación de la Umma y por eso debe ser apartado y señalado, según el ensayo. El islam tradicionalista, por lo tanto, estaría negando la singularidad necesaria para escribir poesía y para innovar en literatura. Y cualquier palabra diferente, extraña, sería considerada no solo enemiga de la verdad, sino un peligro para la comunidad.

El error de este posicionamiento, sostiene Adonis, estriba en “suponer que un modelo sea perfecto, cuando la perfección en poesía no existe. De hecho, la poesía es la búsqueda eterna de una perfección inalcanzable”.

A través de ejemplos de la literatura árabe, Adonis va a poyando esta tesis y señalando cómo a partir de otros movimientos, sobre todo el sufí, la lengua árabe y las comunidades araboislámicas pudieron acceder a una literatura más innovadora, alejada de los modelos de la tradición.

El segundo de los ensayos de este libro, por su parte, es una celebración y al mismo tiempo un cuestionamiento o un análisis de los límites de la traducción. Sostiene en este caso Adonis que el texto poético no debería traducirse como se traduce la proa, centrándose solo en el contenido. “Resulta imposible”, dice, “conseguir una equivalencia completa en todos los aspectos -lingüístico, artístico, intelectual y estético- entre el texto poético original y cualquier versión traducida del mismo”.

En “La poesía y la máquina”, tercer y último ensayo de esta obra, Adonis reflexiona sobre la creciente brecha entre el progreso sociocultural y el científico-técnico, preguntándose acerca de las consecuencias de un progreso que ha sido técnico, pero no humano, pues ha delimitado su acción al consumo y la economía, no a la ética o la libertad.

En el islam, dice Adonis, el individuo no cuenta y no tiene derecho a una opinión, solo la Umma es importante; en occidente, la única cultura importante es la cultura de mercado. En esa situación, la poesía, la literatura, pueden cumplir el papel de hacer progresar lo cultural y social, lo humano, sin permitir que lo que somos quede sometido a una tecnocracia en la que las máquinas devienen poco menos que dioses.

Un conjunto de ensayos, de los cuáles el primero es, por su “excentricidad” respecto al pensamiento y la tradición europeas el más interesante, que nos descubren la fuerza de pensamiento de un autor que es desde hace tiempo un firme candidato a obtener el premio Nobel por su labor poética.